sábado, 15 de diciembre de 2007

Complicaciones del piercing oral

lunes, 3 de diciembre de 2007

Potencial erosivo: jugo gástrico frente a bebida carbonatada


En la literatura son muchos los artículos que analizan los efectos de determinadas sustancias sobre los dientes. A continuación, se comparan las capacidades erosivas del jugo gástrico y de las bebidas con gas.

Un estudio publicado en el Journal of Oral Rehabilitation intenta comparar los efectos erosivos de la secreción gástrica y de las bebidas carbonatadas sobre el esmalte y la dentina.

Para ello, los investigadores analizaron, in vitro, el calcio liberado por 30 dientes seccionados por la mitad, cuando éstos eran sometidos a los efectos del jugo gástrico y de las bebidas carbonatadas. Además, se valoró también la acidez titulable (o mililitros de hidróxido sódico 0,05 M necesarios para la neutralización) y el pH de ambos fluidos.

Tanto el reflujo gastroesofágico como el consumo de refrescos gaseosos son dos situaciones nada infrecuentes en la población general.

El reflujo gastroesofágico, consistente en el paso del contenido gástrico al esófago, no es siempre un proceso patológico. Se hablará, pues, de reflujo esofágico patológico, cuando existan síntomas o inflamación del esófago.

Se calcula que un 40% de la población norteamericana presenta reflujo gastroesofágico

El reflujo gastroesofágico provoca una clínica muy florida, que puede clasificarse en:

Clínica típica:

Disfagia (dificultad para tragar).

Odinofagia (dolor al tragar).

Pirosis (sensación de quemazón; es el síntoma más frecuente).

Regurgitación (presencia de contenido ácido u amargo en el área retroesternal o en la boca; es el segundo síntoma más frecuente).

Salivación excesiva.

La mayoría de las bebidas carbonatadas tienen un pH ácido, responsable de la erosión del esmalte de los dientes. Además, no hay que olvidar la gran cantidad de carbohidratos que contienen estos refrescos; azúcares que favorecen la aparición de caries dental.

Pero estos no son los únicos efectos secundarios de este tipo de bebidas. Se sabe que si se consumen en exceso hay una disminución del calcio en los niños. Si esto, además, se asocia a una importante actividad física, aumenta considerablemente el riesgo de facturas óseas (como demuestran estudios anteriores).

Destacar también que estas bebidas consumidas en abundancia, junto a una ingesta deficiente de leche y de otros productos lácteos, puede ser un factor de riesgo para desarrollar osteoporosis en la edad adulta.

Finalmente, cabe comentar la relación que existe entre las bebidas con gas en exceso y la formación de cálculos renales.

Volviendo al estudio publicado en el Journal of Oral Rehabilitation, los resultados obtenidos fueron los siguientes:


ACIDEZ TITULABLE

pH

CALCIO LIBERADO
DEL ESMALTE

CALCIO LIBERADO
DE LA DENTINA

ÁCIDO GÁSTRICO

0,68 ml
(0,03-1,64 ml)

2,92
(1,2-6,78)

69,6 mg / l
(5,4-144)

62,4 mg / l
(2,2-125,3)

BEBIDA CARBONATADA

0,29 ml

2,45

18,7 mg / l
(13,4-23,4)

18,6 mg / l
(11,9-35,3)

Las diferencias en la liberación de calcio, tanto desde el esmalte como desde la dentina, por el ácido gástrico y por las bebidas carbonatadas son estadísticamente significativas, por lo que puede concluirse que el jugo gástrico tiene un potencial erosivo por unidad de tiempo mayor que los refrescos con gas.

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