domingo, 1 de junio de 2008

Filfas sobre nuestros dientes

Qué sencillo resulta dar por sentado que sabemos todo lo necesario sobre nuestras
32 piezas dentales. Pero muchas de esas suposiciones se basan en mitos que este
sorprendente artículo desmonta uno a uno. El chocolate no es malo para los
dientes, pero la leche sí. No pasa nada si los cepillamos en exceso. Y los amarillos
son mucho más fuertes que los blancos. He aquí 32 atribuciones erróneas, una por
cada diente, que tenemos metidas en la cabeza.

1 Los dientes blancos no son tan fuertes como los amarillos.
El blanco nuclear resulta más atractivo, pero las investigaciones demuestran que
estos dientes tan pulcros son menos resistentes a las caries que los amarillos.
Cuando nos vamos haciendo mayores, los cambios estructurales en la dentición
(el tejido semióseo que se encuentra debajo del esmalte de la superficie dental) y
la reducción del riego sanguíneo que llega a los dientes puede hacer que éstos se
vean más amarillos, pero no por ello menos sanos. El uso excesivo de productos
blanqueadores también puede eliminar la capa de esmalte protector.

2 El cepillado y el uso del hilo dental no eliminan el mal aliento.
El uso del cepillo y el hilo dental con regularidad elimina el exceso de bacterias
que permanecen atrapadas en la boca y producen el mal aliento, asegura el
cirujano dental Philip Stemmer, del Centro del Buen Aliento, en Londres. Pero
existen otras causas que pueden producir halitosis, como la ingestión de alimentos
productores de azufre (tales como la cebolla) o la sequedad bucal que causan
ciertas medicaciones. La acumulación de bacterias en la parte posterior de la
lengua también agrava el problema.

3 El cepillado después de las comidas puede hacer más daño que provecho.
Aunque es importante cepillarse los dientes por la mañana y por la noche, no es
necesario hacerlo después de cada comida. De hecho, esta costumbre puede
resultar más perjudicial que beneficiosa, especialmente tras la ingestión de
alimentos ácidos como los cítricos, dado que el cepillado eliminaría el esmalte
debilitado por el ácido. Posponga el cepillado al menos una hora tras la comida.
También es mejor lavarse los dientes antes del desayuno, no después, ya que así se
evita la erosión dental al cubrir los dientes con fluoruro.
4 El chocolate protege frente a la caries.

Si le apetece algo dulce, es mejor que tome chocolate en vez de caramelos
pegajosos. Los investigadores japoneses averiguaron que la parte del grano del
cacao de la que se extrae el chocolate posee contenidos antibacterianos que
podrían evitar la aparición de caries. Mientras que el azúcar en la boca aumenta
el riesgo del problema, este componente podría compensar el alto nivel de
azúcares del chocolate.

5 No se produce daño alguno en los dientes cuando los niños se chupan el dedo.
Al contrario de lo que se dice, cuando los niños de unos cuatro años se chupan el
pulgar no es probable que se dañe la dentadura. Pero si esta costumbre continúa,
podría dar lugar al desplazamiento de algún diente, lo que impediría el correcto
desarrollo del mismo.

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